Migración de Emergencia

Arte de Lucas Durham en DeviantArt
  • Una experiencia que se repite, ¿qué hago cuando el software se va a la mierda?
  • Los bootable usb también tienen que estar al día.
  • El problema no se resuelve hasta que se transfiera la solución.

Ocurrió de nuevo

Pero no a mí por suerte. El Windows 10 de un amigo colapsó y entró en diagnóstico permanente cada vez que encendía la computadora, con la pantalla azul y la barrita que se pasea horizontalmente, sin nunca dar un dictamen.

Cuando fui contactado, el amigo ya había optado por formatear el disco duro, con resultados poco satisfactorios. Lo que no apartó en su disco externo se perdió más allá de lo que yo le podría recuperar. Siempre es importante tener un arrancador o bootable usb, sea de Windows, alguna distro Linux de preferencia u otro sistema operativo, así si es que la compu se vuelve loca, (o en caso de usar Windows más bien cuando se vuelva loca), es posible usar este pen en nuestra cpu como mediador por decirlo así entre el disco duro y un disco externo. Así pase lo que pase nuestros archivos estarán ya salvados.

De igual modo las mejores prácticas indican realizar chequeos y copias de seguridad periódicamente, pero entre los usuarios no técnicos como nosotros son inusuales esas costumbres. En cambio tener un pen listo al alcance de la mano quizás ya es un avance asequible para el común de las personas.

Aquí estamos hablando de una migración a sistema operativo. Porque también es posible experimentar crisis y mini-infartos por licencias de software privativo, que deciden manifestarse en el peor momento posible, o de entrada imposibilitan la instalación del programa, ni hablemos del uso.

Como ya no había mucho para salvar, procedimos con la instalación de Manjaro, cuyo pen tenía ya a mano.


El bootable caduco

Todo arrancador tiene dos funciones principales. Probar el sistema operativo que lleva en sí (y con ello usarlo de mediador en un equipo conflictivo) o instalarlo.

Yo tenía Manjaro, sí, pero Manjaro Illyria 18.0 estando ya disponible el .iso de Manjaro Ornara 21.0 en la web. Una de las características de Arch Linux y su familia de distros (Manjaro incluido) es el abordaje bleeding edge. Así como sale del horno, así ya se hace disponible al público. Nada de dejar espesar o no sé, poner a periodo de pruebas las cosas que van saliendo. Las devoluciones de los early adopters servirán como pruebas y para realizar mejoras sobre la marcha. Aunque ocasionalmente uno en cada 10.000 usuarios pueda experimentar estragos en su distro basada en Arch, la solución viene tan rápido como vino el problema en este sistema de iteración y actualización permanente.

No siendo obligatorias ni invasivas las actualizaciones por supuesto.

El tema es, yo pensé qué problema hay con el 18.0 si lo único que quedaría por hacer es actualizar el sistema, si bien sería una actualización prolongada. Aunque en segundo plano y sin interferencia en las actividades personales, como corresponde a las actualizaciones de un entorno Linux.

Atájense porque vienen explicaciones confusas de cosas informáticas, de parte de un no-informático

Para ello me apoyé en una entrada que hice anteriormente, para tener en cuenta la creación de particiones para root, boot, swap y home. Y es que si uno no le asigna esos roles a esas fracciones del disco, ¿cómo podría linux adivinar que vos necesitás de ellas para… incluso encender la computadora?

Bueno, pues instalé el 18.0 y no sólo tenía pendientes 935 actualizaciones, sino que no era posible hacerlas. Primero se me ocurrió que pasaba por el accesorio que le permite tener internet a esa compu, un tp-link usb que recibe la señal del router. Tocando y tocando, y probando, y viendo online porque la compu sí recibía el Wifi, descubrí que eran los mirrors el problema.

Hasta donde entendí, y como saben mi dominio de la informática es más bien intuitivo, no era posible actualizar del todo el sistema, llevarlo 3 ediciones más adelante como se pretendía porque usaba los mirrors, los repositorios del Manjaro 18.0, varios de ellos ya caducos, rotos, no se actualizaron nunca más, se cambiaron por otros… entonces entre las cosas a actualizar habían algunas que ya no podían hacerlo, y con ello cagaban a las demás; y había otras que eran muy nuevas pero no tenían anclaje o lo que sea en los mirrors de la versión 18.0.

Aparentemente no es lo mismo instalarse Manjaro Illyria en el 2018 o un poquito después, ir usándolo y actualizándolo permanentemente que hacerlo en el 2021 y pretender nivelarlo a lo que Manjaro Ornara trae ya por defecto. Por supuesto sería posible hacerlo, quizás con actualizaciones puntuales y secuenciales, mismo con la selección de los mirrors, pero entre la instalación y los intentos de actualización ya se nos hizo de noche.

Descargamos el .iso de Manjaro Ornara y grabamos a mi pen, en reemplazo de la .iso anterior.


Enseñar es aprender dos veces

Cada distro viene con diversas opciones de entornos de escritorio. Cómo están dispuestas las cosas en la pantalla: la hora y fecha, el botón de apagado, el menú, etc. Yo hice ligeras customizaciones al entorno de Gnome, conocido por su barra lateral.

El entorno de escritorio que elegimos con Carlos es el de XFCE, caracterizado por ser muy liviano, óptimo para su compu por esa razón, y contar con una disposición similar de los elementos a un Windows clásico, a fin de facilitar su migración.

Como hace años no tocaba algo así, me entorpecí un poco buscándole algunas cosas, jeje.

No sé si sea posible para mí hacer migraciones mecánicas, pongo el pen, instalo, actualizo, reinicio, saco el pen. Tiene pinta de que cada vez iría aprendiendo más de las singularidades del equipo y el software.

Carlos, muy habituado al uso de CorelDraw y suit Adobe, sin embargo con TODOS sus archivos extraviados, tiene ahora las siguientes opciones para retomar su ritmo de trabajo:

  • Emular los softwares que usa. Lo puede hacer con WINE (si bien decir que WINE hace de emulador es algo impreciso, más bien le hace creer al software que se está ejecutando dentro de un Windows cuando no es así), PlayOnLinux que se apoya en WINE, o quizás esa cosa de Valve, Proton. También es probable que tenga más éxito con programas portables que instalables.
  • Usar Dual-Boot. Tiene como 100GB o un poco más de espacio libre para instalarse un Windows liviano, que le permita correr versiones también livianas del software al que se acostumbró. Estaría alternando entre Windows para trabajo y Manjaro Linux para todo lo demás (que por cierto ya viene con Steam instalado).
  • Abrir una Virtual Machine. Esta hechicería está fuera de mi alcance por el momento pero más que emular el programa la idea es emular el sistema operativo en una ventana. Entonces usaría el Windows dentro de su Manjaro.
  • Migrar a software libre de diseño. Que sería el camino que tomé yo. Como dice el meme la paz nunca fue una opción. He llevado cosas a imprenta convencional y 3D, corte láser, he editado videos, produje cosas para redes sociales, en fin como fui por mi cabeza me tomó algún tiempo pero pude encarar todos los retos de mi rubro encontrados hasta el momento.

De cualquier manera, cuenta ya con su copia del arrancador, decida lo que decida podrá autogestionarse si comete algún error. Y siendo poco más de cuatro años de mi propia migración, creo que ese sigue siendo el gran valor del software libre: se puede intervenir y dialogar de algún modo con el sistema, sin permisos ni licencias especiales, sin tener que pagar por trabajar, o incluso por existir.

No hay oferta hegémonica de mercado que pueda superar eso. Ojalá más gente pueda apreciarlo sin llegar a experiencias traumáticas 😂


Sin quererlo parece que generé una miniserie de entradas relacionadas a migración. Aquí les dejo los dos primeros «capítulos»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.