El 2021 en tercios

Llegó el momento de evaluar el año. Tengo para compartir:

  • 04 Axiomas o frases que me hicieron algo de sentido,
  • 04 Experiencias que me sacudieron un poco,
  • 04 Pendientes para el 2022.

Los cuatro axiomas del 2021

Principio o Navaja de Hanlon

No es malo, tiene un crayón en su cerebro 😂

Las navajas son recursos filosóficos muy interesantes. Esta es la que dice algo así:

Nunca atribuyas a la maldad lo que se explica adecuadamente por la estupidez

Robert. J. Hanlon

Y es el eje principal en el que me apoyo cuando tengo que tomar acciones con (y contra) otras personas. La adopté poquito antes de mi primera sesión del Consejo Superior Universitario (para alivio de todos ellos 😂)

En el pasado fui muy despiadado resolviendo (y de tanto en tanto, causando) conflictos. A menudo asumía que la contraparte, mínimamente, por lo menos, quería reducirme a cenizas, y actuaba en consecuencia a ello. Todo dentro de lo legal, de lo estructural, pero con una fiereza que… bueno, lo que terminó reducido a cenizas fueron numerosos puentes con personas de todo tipo.

Hay que aprender a sacar el foco de la persona, y ponerlo en el problema

Juan Heilborn Díaz

Desde esta manera de ver las cosas es posible para mí:

  1. No tomarme las cosas tan a pecho, no alterarme a nivel psicosomático (punzadas en el estómago y la cabeza, la vista que se me teñía de rojo, la respiración, mareos…)
  2. Tratar de entender la perspectiva ajena. En la cabeza del otro, también está obrando de buena fe, o está tomando las medidas que encuentra mejores. Si esto es así o no, se analiza antes de arrojarle piedras.
  3. Según tenga algo de verdad o no la contraparte, ver de conciliar las posturas con lo que compartamos de base; o alternativamente y ahora con la cabeza más fría, desarticular su propuesta con mayor facilidad.
  4. Puedo apreciar matices, y puedo aceptar que yo mismo también podría moverme desde el desconocimiento de algo. Yo también puedo seguir aprendiendo y enmendando mis vías.

Enseñar es aprender dos veces

Esto es muy real. Este año tuve el gusto de estar como Auxiliar de Cátedra en Historia y Teoría del Diseño 1.

Es una historia graciosa. La profe estaba buscando auxiliares para sus cátedras, yo le escribí para preguntarle más datos, qué tipo de alumnos buscaba, para poder publicar en el Instagram de CEDI (Coordinación de Estudiantes de Diseño Industrial).

Me preguntó si me interesaba tomar el cupo, y acepté. Por alguna razón me tiene en buen concepto, o al menos tiene mala memoria ya que mi desempeño en el primer semestre fue bastante malo 😝 debe ser que lo compensé con creces el resto de la carrera.

Plantel Docente Historia 1 🙌

Sí tengo amplio bagaje en Historia del Diseño, Historia de la Indumentaria, Historia del Arte y en Historia Universal (o cuanto menos eurocéntrica) y pude cumplir con la principal tarea encomendada, realizar devoluciones a los trabajos prácticos. Y en ocasiones pude hacer pequeños aportes a las clases.

Y aún así estoy en formación constante. Contar con saberes es una cosa, pero hacerlos llegar otra. Pude tomar un curso de evaluación por Moodle ofrecido por CEVUNA (Centro de Estudios Virtuales) y estoy contemplando ya la posibilidad de hacer la Especialización en Didáctica Universitaria para mediados del siguiente año.

Que pase lo que tenga que pasar

Esta es la frase de cabecera de un amigo de la FIUNA. De ingeniero se va a recibir, pero su lema, su bandera es tal como se lee. Me exaspera un poco 😂 O de alguna manera me divierte, me asombra. Sé que hay raíces en lo oriental, en fluir como el agua, en ser adaptable a las circunstancias, y no es la primera persona que adopta estos retazos de filosofía.

Hay otro que toma la cara más oscura del confucianismo y no fluye sino que deja fluir… mientras él observa. Niega su agencia en el mundo. O en todo caso hace las cosas pero no siente apego ni responsabilidad por los resultados, como si eso fuera algo que le atañe solo a los demás. En algún punto incluso tuve que decirle que deje de ser un NPC en su propia vida, aunque él me ayudo a aceptar la realidad de algunas cosas y seguir moviéndome en lugar de asfixiarme en un vasito de agua de angustia de cosas que no están dentro de lo que Stephen Covey llamaría mi círculo de influencia. Fue un intercambio interesante.

Supongo que lo que a ambos amigos se les escapa es que el Tao no se acumula por un orden espontáneo o ajeno a uno sino que se cultiva. Es una acción activa, valga la redundancia. Uno puede elegir sus batallas, pero para crecer hace falta tener una actitud reflexiva, retroalimentarse y poner siempre lo mejor de uno mismo.

Y por eso no puedo tomar esta ideología laissez faire/oriental/mambo raro que mis amigos 5 años menores que yo están adoptando para sí mismos. Pero sí tomo nota de la existencia del fenómeno y estoy para cuando tengan algo que les importe mucho y les interese ganar en lugar de aceptar, o fluir, o cualquiera sea el verbo que les nazca.

Hacemos lo que debemos, dentro de lo que podemos

Esta, enunciada recientemente por un Consejero Egresado en la última sesión del Consejo Superior Universitario no obstante fue (o espero que haya sido) la constante en mis participaciones, y en mi obrar fuera de las sesiones, y en otros espacios.

Pertinencia, Coherencia, Prudencia.

Volviendo a Covey lo que podemos está definido muy subjetivamente por cómo percibimos nuestro círculo de influencia (a no ser que hablemos en términos del Estatuto). Hay cosas a las que les dí 110% de garra, y cosas que dejé pasar de largo. Siempre que pudo haber perjuicio para un tercero, o alguien sin representación en el CSU, sin embargo, paré las orejas, recabé los antecedentes, y hasta hice algo de seguimiento hasta que el peligro pasó (y con conocimiento y participación de los afectados o interesados). Y espero seguir haciéndolo y mejorando el año que viene.

No hay una sesión del CSU en la que no me haya reído gracias al proyecto de medio pelo o alguna moción desopilante aportada por ciertos miembros (de todos los bandos allí existentes) pero por suerte nueve de cada diez veces se han frustrado esas intenciones que además de estar mal formuladas, quizás responden a intereses que por elegancia uno no puede mencionar cuando toma la palabra.

Las cuatro vivencias más singulares

Encuentros virtuales

Ya los teníamos desde el año pasado, en este probé hacer algo distinto. Prender la cámara 😂

Al menos las veces que pedía la palabra en clases, sesiones del CSU y otras reuniones. Siento que de alguna manera me da una ventaja, me permite acercar mi punto de vista de una forma más agradable, humana, y me pone al nivel del anfitrión.

A mi estudiante favorito, uno que me hace mucha gracia (en la manera en que mis amigos del dejar fluir me hacen gracia) por la forma tan descarada que tiene de quejarse de todo le recomendé hacerse notar más en clase. Pedir la palabra para preguntar, aportar o ampliar cosas. NO ESCRIBIR EN EL CHAT. HABLAR. Acá no hay que mentir, en la universidad cuando el profe corrige, ve tu nombre y no lo asocia a nada, la simpatía, la tolerancia a errores, la posibilidad de que te redondee hacia arriba tu puntaje es muuucho menor. Y en este panorama de clases por meet donde todos pasamos de ser seres humanos a circulitos con nuestras fotos en miniatura con más razón hay que hacerse ver.

Y algunos ni siquiera ponen una foto de perfil

Sé por mi experiencia que es incluso hasta un ejercicio de asertividad, de autoestima. Y quizás de empatía porque al menos en los docentes se nota que a veces sienten que hablan a un auditorio vacío, se sienten vacíos ellos de alguna forma.

Tuve un compromiso de cámara prendida ineludible en abril, la 2da Edición Virtual del FLISoL PY (Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre). En la jerarquía yo era el cuarto coordinador de importancia, de cuatro 😂😂😂 Pero por enfermedad u otros compromisos fui resolviendo más tareas y participé de la emisión del evento. Estuve un poco verde pero la oportunidad me ayudó un poquito a romper el cascarón, sumando a lo que un FLISoL ya me suele dar (capacidades de organización, logística, comunicación, y luego contactos de todo tipo en el área del Software y la Cultura Libre).

Pude hacer como si no existiera en algún momento pero toda esta cosa de transmisiones, streaming, llamadas, etc es algo que vino a quedarse y una funcionalidad más para todos, como el mantenimiento de un auto o aprender inglés.

Un montón de muertes

El año pasado tuvo un tinte muy siniestro, con la cuarentena y todo. Pero al relajarse las medidas este año, no se veía otra cosa en un par de meses más que pedidos de camas UTI, insumos, donaciones, actividades de recaudación y demás, en todas las redes sociales y canales de comunicación disponibles. Mi familia es huraña, eso nos mantuvo protegidos en todo este periodo. Las primeras pérdidas que empecé a sentir fue a través de las familias de mis amigos, por el efecto que la desesperación por conseguir medios para extender la vida y luego el duelo dejaba en ellos.

Cuando empecé en el CSU en julio todavía se recibían, por docenas, notificaciones de cese de funciones de profesores de todas las facultades, por fallecimiento. El impacto era menor que ver una persona cercana sufriendo una pérdida, pero constante, en cada sesión se daban de baja como a diez personas, al menos hasta octubre.

Entre esos se nos fue uno que conocí en el primer semestre, el abuelito de la facultad, el Prof. Arq. Manuel Tarazona. Las sensaciones que registro son una mezcla de vacío, pena y gratitud por el tiempo compartido dentro y fuera de aulas, si bien sabía que desde el año anterior ya tenía complicaciones, era esperable en algún punto, el panorama era más claro. El dolor no era menor pero sí más procesable de alguna forma.

Lo que no era esperable fue lo de un amigo de la facultad, por muerte súbita. Completamente inimaginable e inexplicable su deceso. Y aunque el golpe fue repentino y fuerte, nada parecía real hasta que pude verle en el velatorio. Por las causas que sean, o sin necesidad de causa como en este caso, uno puede salir sorteado cualquier día.

No estoy seguro de que haya logrado procesar todavía estas experiencias, de llegar a entender plenamente lo que pasó. Pero hay otras más que sí.

La muerte de mi paciencia

Fui puesto a prueba muchas veces este año, sobre todo en lo personal. Más de lo que era tolerable. Más de lo que era necesario. Por decir lo menos, en términos de familia extendida (tíos, primos, hijos y nietos suyos), creo que ya no tengo familia extendida, pero tengo tranquilidad. Y pensar que ya ni siquiera existen terrenos por los qué pelearse, ese drama ya ocurrió años y hasta generaciones atrás 😂

Supongo que el Principio de Hanlon se cayó y se hizo pedazos. Y usé las partes más afiladas para marcar pronunciados límites con mi parentela, que de tanto en tanto todavía tengo que volver a dibujar. Los chismes eran una cosa, los comentarios malintencionados, las indirectas, las órdenes dentro de la casa que alquilo yo, las amenazas estúpidas, los gritos… pero un amague, una acción de violencia física hacia mi hermano ya fue el punto de no retorno. Y hasta ahí dejamos.

El otro hito o serie de hitos fue una serie de desencuentros por apps de citas, jeje. Supongo que aprendí el valor de filtrar, o el uso de filtros en primer lugar. Y de no negociar. Uno sabe a lo que va y no puede esperar o trabajar con menos. Como el meme ese, si resulta haber sorpresas de algún tipo, es mejor ponerse el pantalón e irse. Hay muchos peces en el mar.

Y el tercer quebranto fue darle el beneficio de la duda a gente que es tanto estúpida como perjudicial. Les dejé tomar la palabra cuando tuve que callarles, les dejé seguir adelante cuando tuve que cortarles el paso y les dejé intactos cuando lo menos que se merecían era un escrache. El Principio de Hanlon me jugó en contra, se volvió como la Ideología de Karl Fritz en Shingeki no Kyojin.

La gente sí puede quizás proceder de tal o cual manera por desconocimiento, pero también puede ser genuinamente estúpida y mala. Y yo tengo que estar preparado para frenarlos al costo que sea si no quiero ser perjudicado, en lugar de intentar empatizar con ellos. Esto me hace recordar a otra herramienta, un cuadro que nos da cuatro valores según el beneficio que traemos para nosotros mismos y para los demás.

Teoría de la Estupidez de Carlo María Cipolla

Entonces digamos que hay verdad en el Principio de Hanlon y puede seguir guiándome pero atendiendo a estos puntos:

  • La gente puede partir desde una postura de desconocimiento, o ser realmente estúpida, pero eso no significa que no puedan hacerme daño,
  • Mi orientación hacia la docencia no me hace unilateralmente responsable de todas las interacciones posibles con otras personas, puedo figurativamente tratar de ser el adulto en la conversación pero no soy el único adulto de hecho y derecho ahí,
  • La falta de conocimiento o las limitaciones de esas personas a su vez tampoco les exonera de la responsabilidad de sus opiniones y sus acciones.
  • Puedo explorar sus puntos o empatizar, pero puedo (y debo) accionar contra ellos si lo que traen causa o aparenta causar perjuicios. Y si los indicios son suficientes, accionar de forma preventiva.

El gustito por viajar

Esto sí es muy nuevo. También inesperado. Tuve dos viajes en diciembre, en menos de 10 días. Pensé que iba a quedar destruido pero no. Es más luego del segundo tuve que sugestionarme un poco para poder levantarme de la cama: antes viajar me destruía, pero ahora sólo me cansa, y ya descansé.

Con compas de la UNA, UNICAN y UNC

El primero fue un viaje a Concepción con compas de la universidad. Me pasé dormitando en el bus para preservar al máximo la energía. En serio, fobia es poco para describir lo que le tenía a los viajes, jaja. Pero se pasó re bien. Conocí gente y comimos pescado 🤤

Algunas cosas quedaron pendientes, entonces fui a Villarrica que es donde la pista me llevaba. Fui solito. A un lugar. No tenía ni el número de la persona que buscaba. Aventura total. Me recibió mucho mejor de lo que esperaba aunque era la primera vez en la vida que nos veíamos. No pudo darme lo que fui a buscar, pero me dio más pistas y opciones. A cambio le di el pan dulce que llevé como ofrenda de paz. Aunque podía avanzar con mi búsqueda por el interior y capaz la frontera, decidí volver y bajar 3 cambios. Quizás retome la aventura a mediados de enero.

Sea en viajes de grupo, con agenda programada, actividades, momentos recreativos; o en viajes personales, agarrando el primer bus disponible, llevando apenas un cambio de ropa, yendo en modo Terminator, creo que es algo nuevo para mí, descubrir que me gusta. Lo que me solía gustar era el destino, y es más, en la era pre-pandemia hice algunos viajes de facultad y pasé muy bien en el destino (Mendoza en 2017 y Córdoba en 2018), en lo que fue el viaje hasta allí no, para nada.

En Villa Carlos Paz en la periferia de Córdoba (2018)

Si quieres ir rápido ve solo, si quieres llegar lejos ve acompañado

Proverbio africano

Sí es importante que mis potenciales acompañantes me den algo de espacio. A veces resulta que prefiero ir rápido, no lejos.A veces programo side-quests como visitar librerías que salen del itinerario del grupito. O quiero salir a explorar la zona por mi cuenta. O simplemente me exaspera la compañía, es 90% probable que pase en actividades de farra nocturna (y diurna también).

Recuerdo que en Córdoba me levanté lo más despacito que pude, me cambié, salí de puntillas de la pieza, y mi roomie se puso histérico porque me borré… yo poniendo todo el esfuerzo para no cortarle el sueño 😂 Mismo en Concepción, como NO estaba de humor para la farra, traté de conciliar conmigo mismo por más de una hora y poner buena cara pero no podía, entonces decidí volver al hotel para no amargarle a nadie… sin saber que se me estuvo buscando hasta debajo de las piedras en esa hora por todo el lugar 😂😂😂

Uno hace lo que puede para no molestar pero por lo visto la gente tiene lecturas diferentes. En ambos casos, con ambos grupos, después de que me retaron muchísimo, quedamos en que mejoraría la comunicación si necesitaba tiempo y espacio para respirar.

Los cuatro pendientes para el 2022

La tesis

La primera, la de Diseño Industrial. En Diseño de Indumentaria sigo a mitad de carrera. Todavía hay un descargo que debo preparar sobre los desafíos, trabas y otras cuestiones que hacen que en Diseño Industrial recibamos 80 alumnos por año y apenas logremos promocionar 20. Por hoy me conformo con establecer estos hechos:

  • Tengo todos los requisitos curriculares y periféricos cubiertos (pasantía, extensión, optativas…)
  • No pienso validar el proyecto antes de la defensa, o al menos hacerlo a gran escala. Considero que es una exigencia arbitraria que no responde a ningún reglamento vigente (y lo vigente está ya pendiente de revisión también), y un tabú que contribuye al problema de la baja tasa de egresos.
  • Voy a tomar un tutor ajeno al equipo de TFG de la carrera, porque mi intención es extender el posible plantel de tutores, y porque por mis múltiples roles en la organización estudiantil es preferible que me mantenga lo más independiente posible a la Dirección, sea cual sea el trato que tengamos en este momento.
  • La defensa va a servir como punto de inicio del proyecto que contempla mi TFG, no como punto de cierre. El compromiso con la Cultura Libre es vitalicio y aparentemente voy a seguir merodeando la universidad, ya con otras pieles, por al menos cinco años más.

Montar mi estudio

Así como se debe hacer. Es lo que se viene apenas defienda la tesis. Creo que me estaría perfilando hacia la consultoría y gestión de proyectos. Me sale muy fácil saber lo que se tiene que hacer, cómo, dónde, cuidar el presupuesto, los tiempos, andar detrás de la gente a ver si ya está todo… en cambio suelo ser muy desprolijo para los detalles y acabados de las cosas, sea en físico o digital (cosa poco común y hasta indeseable en el diseñador promedio).

Hace unos meses me hice este test hecho para que los diseñadores encuentren su perfil acorde a las competencias que tienen; y las empresas a su vez también puedan saber qué clase de diseñador están buscando.

Un viaje en moto

Como ya le agarré el gustito, me encantaría embarcarme en una aventura completa. Me encantaría hacerlo en abril, ya que cumplo 30 años… peeero es el mes de la defensa de tesis. Y el FLISoL. Y tengo los múltiples compromisos de la otra carrera, el CSU, capaz todo se hace semipresencial y sumando… lo más probable es que ocurra en diciembre, porque además hay una cuestión de presupuesto.

Posiblemente termine yendo en una Vespa igual, jaja. Lo importante es ir.

Aprender a usar la moto

Creo que este sería un importante primer paso para cumplir el sueño anterior. En la visita a Villarrica me tocó viajar de pasajero en una scooter, le perdí bastante el miedo ahí. Al día siguiente estaba ya practicando en la escuela de Chacomer (es gratis a través de un convenio con la Municipalidad de Asunción).

Siempre me interesó la movilidad personal, hace un año estoy con un monopatín eléctrico que me facilita gestiones a 20 cuadras a la redonda, tengo también una bici y un skate (este sí me fuerza mucho).

Pero bueno estoy necesitando una opción que permita translado de cargas, o cuanto menos de equipaje. Y que pueda usar para distancias mayores.

Ya aprendí a usar scooters y cobradoras pero debo seguir practicando, es cuestión de semanas para que saque la licencia y habilitación.


Y bueno, ese fue mi año, esto es lo que se viene. Hay mucho más para escribir en el 2022.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.